En su habitación de hotel, un jovencito británico quiere correrse. Intenta ver algo de porno pero no encuentra nada en la televisión. Llama al personal del hotel para que lo comprueben. Un gran negro llega para ayudarle. Sabe lo que el chico quiere y le ofrece su gran polla negra. Los agujeros del chico necesitan ser rellenados y su polla de caballo es exactamente lo que necesita. Después de chupar la polla monstruosa, el chico se da la vuelta para ofrecer su culo. Recibe una buena follada, le duele y casi llora. Después del dolor viene el placer... Abre la boca para recibir el semen del semental. No se va a perder ni una gota.