DeAngelo Jackson está de visita en Río y no habla ni una palabra de portugués. Pero cuando se trata de encontrar a un tío para follar, sabe hacerse entender con los ojos y la polla. Cuando se encuentra con Gustavo, un jovencito gay, le lanza una mirada firme y empieza a sacudir su enorme polla. No hace falta nada más para que Gustavo tenga unas ganas irresistibles de seguirle a casa y entregarse a él. Una vez en casa de DeAngelo, Gustavo chupa apasionadamente su enorme polla y la reclama firmemente en su culito abierto. Gran follada a la vista.