Johnny Rapid quiere dominar un coño gay. Ha encontrado a un chico muy guapo y dócil y se lo ha llevado a su casa de campo un fin de semana para que lo domine. El chico está completamente bajo el hechizo de Johnny y hará cualquier cosa para complacerle. Se desnuda delante de él, acepta hacer de su reposapiés, le hace mamadas tan profundas como puede y pone su culo a su disposición. Johnny le dirige, diciéndole lo que tiene que hacer y comentando esta follada tan verbal y cerebral. El gatito se siente completamente poseído por su activo y quiere obedecerle una y otra vez.