Un negro pasivo viene a grabar un vídeo. Le advertimos de que iba a ser pesado, dijo que no había problemas y que tenía hambre. ¿Pero no estaba mordiendo más de lo que podía masticar? Frente a él, un joven negro heterosexual, chico malo, que había venido a ganar un poco de dinero y a ver qué se siente al romper un culo. No cuentes con que se lo va a poner fácil: se lo va a meter como a un pollito y punto. Un culo no es un coño, pero él no sabe la diferencia: le va a meter sus gruesos 22 cm de pasta, y qué pena si duele. En cualquier caso, con un aguijón tan bueno, al cabo de un rato al agujero le va a encantar y se va a dilatar. ¿Y por qué no escupir en él ya que estamos?